Poemas de la naturaleza de Gabriela Mistral

Gabriela Mistral, seudónimo de Lucila Godoy Alcayaga (Vicuña, 7 de abril de 1889-Nueva York, 10 de enero de 1957), fue una poetisa, diplomática, profesora y pedagoga chilena. La poesía de Gabriela Mistral procede del modernismo, y radica en la gran belleza de la retórica de Rubén Darío, entre otros, pero con un estilo único y marcado por la sensación latente de orfandad y penas de encontrarse con el mundo, por eso y nada menos, su entrega y belleza poética, su gran valor aportado a la literatura, la hicieron merecedora del premio Nobel de la Literatura en el año 1945.

La infancia y la maternidad son dos de los aspectos más populares de Gabriela Mistral. A los niños, sus derechos o sus temores dedicó hermosas canciones de cuna y rondas. Uno de los eventos que marca su sentida y marcada influencia de orfandad fue el hecho que su padre abandonara el hogar cuando esta tenia 3 años de edad, sin embargo, siempre fue su figura de admiración.

Fue destacada maestra, se desempeñó como figura diplomática en Nueva York, luego de recibir el galardón mas importante de su carrera como escritora, allí muere a causa de problemas cardiacos y diabetes, sin embargo, fue muy firme con su legado, y lego todas sus ganancias en Suramérica a los niños en estado de abandono y pobreza en la localidad de Montegrande en el valle del Elqui.

La sobrina de Doris Dana (considerada el gran amor de Mistral), Doris Atkinson, donó al Gobierno chileno el legado literario de Mistral ―más de 40 000 documentos, custodiados en los archivos de la Biblioteca Nacional de Chile, incluidas las 250 cartas escogidas por Zegers para su publicación.

Esta es ella, esta es su voz, estas las ráfagas de sus sentires:

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1.

Caricia

Madre, madre, tú me besas
pero yo te beso más
y el enjambre Multitud de abejas con su maestra, que juntas salen de una colmena para formar otra colonia. de mis besos
no te deja ni mirar…

2.

Sol del trópico

Sol de los Incas, sol de los Mayas,
maduro sol americano,
sol en que mayas y quichés Dicho de una persona: De un numeroso grupo étnico indígena, de origen maya, que puebla varios departamentos del occidente de Guatemala.
reconocieron y adoraron,
y en el que viejos aimaraes
como el ámbar fueron quemados.
Faisán Ave del orden de las galliformes, del tamaño de un gallo, con un penacho de plumas en la cabeza, cola muy larga y tendida, plumaje de vivos colores en el macho, y muy apreciada por su carne. rojo cuando levantas
y cuando medias, faisán blanco,
sol pintador y tatuador
de casta Ascendencia o linaje. También referido a los irracionales. de hombre y de leopardo.

Sol de montañas y de valles,
de los abismos y los llanos,
Rafael de las marchas nuestras,
lebrel de oro de nuestros pasos,
por toda tierra y todo mar
santo y seña de mis hermanos.
Si nos perdemos, que nos busquen
en unos limos Lodo, cieno. abrasados,
donde existe el árbol del pan
y padece el árbol del bálsamo.

3.

Una palabra

Yo tengo una palabra en la garganta
y no la suelto, y no me libro de ella
aunque me empuja su empellón Empujón recio que se da con el cuerpo para sacar de su lugar o asiento a alguien o algo. de sangre.
Si la soltase, quema el pasto vivo,
sangra al cordero, hace caer al pájaro.

Tengo que desprenderla de mi lengua,
hallar un agujero de castores
o sepultarla con cal y mortero Piedra plana, circular y de gran espesor, que en el suelo del alfarje de los molinos de aceite constituye la parte céntrica y resistente sobre la cual se echa la aceituna para molerla y ruedan las piedras voladoras o el rulo.
porque no guarde como el alma el vuelo.

4.

Raíces

Estoy metida en la noche
de estas raíces amargas
como las pobres medusas
que en el silencio se abrazan
ciegas, iguales y en pie,
como las piedras y las hermanas.

Oyen los vientos, oyen los pinos
y no suben a saber nada.
Cuando las sube la azada
le vuelven al sol la espalda.

Ellas sueñan y hacen los sueños
y a la copa mandan las fábulas.
Pinos felices tienen su noche,
pero las siervas Esclavo de un señor. no descansan.
Por eso yo paso mi mano
y mi piedad por sus espaldas.

5.

Besos

Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria Que contiene condena o puede motivarla. ,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas Planta perenne de la familia de las liliáceas, con un bulbo del que nacen varias hojas largas, estrechas y lustrosas, tallo alto y flores terminales grandes, blancas y muy olorosas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros Que jura en falso. .

Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía Deslealtad, traición, acción fea. ,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica Dar vigor y fuerza material o moralmente. piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.

Hay besos que producen desvaríos Dicho o hecho fuera de concierto.
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos Hendidura que se hace en la tierra con el arado. de un amor vedado Campo o sitio acotado o cerrado por ley u ordenanza. ,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.

¿Te acuerdas del primero…? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos Hacer salir los colores al rostro de alguien, especialmente diciendo o haciendo algo que le cause vergüenza.
y en los espasmos Contracción involuntaria de los músculos, producida generalmente por mecanismo reflejo. de emoción terrible,
llenáronse Ocupar por completo con algo un espacio vacío. de lágrimas tus ojos.

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios Ofensa a la fama o al honor de alguien. ,
te suspendí en mis brazos… vibró un beso,
y qué viste después…? Sangre en mis labios.

Yo te enseñé a besar: los besos fríos
son de impasible Incapaz de padecer o sentir. corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.

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