10 Poemas de Stéphane Mallarmé

When you are born a poet, chances are the writer will become a protagonist pursuing utopic missions in the name of pure love to language itself. Reading Stéphane Mallarmé unfolds a world of impersonal poetry, considered by many historians as perpetually incomplete, with complex syntactic orders, and seemingly escaping through an intricate course but eventually finding each other with powerful magnetism. His story depicts him as a deeply misunderstood and somewhat difficult character that nonetheless played a critical role in adding musicality, opening a door into free verse style, and becoming a reference of early surrealist techniques.

These are our chosen poems from this avantgarde french poet, who invites us to open our eyes and see the world in full poetry, because Les choses existent, nous n’avons pas à les créer, nous n’avons qu’à saisir les rapports’ .

Learning Tips: Poetry usually “breaks” some rules in the way objects and voices are used or presented in a sentence. Poems can be written from a specific point of view, creating a closer or more detached relationship with the author.

1.

Saludo

Nada, esta espuma,
virgen es el verso que sólo a la copa designa.
Así lejos, en tropa,
Sirenas hundiesen al revés.

Navegamos. Mi sitio es,
oh diversos amigos, la popa Parte posterior de una embarcación.
y es el vuestro la
proa Parte delantera de una embarcación o de una aeronave. que copa
rayos e inviernos.

Embriaguez
gozosa ahora me convida
(su cabeceo no intimida)
a hacer de pie el saludo mío,
soledad, estrella arrecife,
a cuanto valga en este esquife Embarcación pequeña y sin cubierta que lleva un barco para llegar a tierra o para realizar otros servicios.
de nuestra vela el blanco brío Ánimo, energía o decisión con que se hace algo. .

2.

Cansado del
Amargo Regreso

Cansado del amargo reposo donde ofende
mi pereza una gloria por la que huí antaño
de la infancia adorable de los bosques de rosas
bajo azul natural, cansado siete veces
del exigente pacto de cavar por velada
nueva fosa en la tierra frígida y avarienta
de mi propio cerebro,
de la esterilidad cruel sepulturero.
-¿Qué decirle a esta aurora, oh Sueños, visitado
por las rosas, con miedo de las lívidas, cuando
junte el extenso osario los vacuos agujeros?

Renunciar quiero al arte voraz de un cruel país
y sonriente para los caducos reproches
que me hacen mis amigos, el pasado y el genio,
y mi lámpara que conoce mi agonía,
imitar al sutil chino de fino y límpido Que es puro, transparente o no tiene manchas.
corazón cuyo albo éxtasis está en pintar el fin,
sobre tazas de nieve de una arrobada luna,
de una flor peregrina que perfuma su vida
transparente, la flor que sintió cuando niño
a la azul filigrana Obra formada de hilos de oro y plata , unidos y soldados con mucha perfección y delicadeza. del alma injertándosele.
Para la muerte como solo sueño del sabio,
sereno, escogeré un juvenil paisaje
que he de pintar aún, distraído, en las tazas.
Un pálido y delgado trazo de azul sería
un lago, entre el cielo de nuda porcelana,
nítida media luna perdida en blanca nube
baña su quieto cuerno en las heladas aguas
no lejos de tres juncos, pestañas de esmeralda.

3.

La tumba de Edgar Poe

Como la eternidad lo transforma en sí mismo,
el poeta se yergue Poner derecho una cosa o persona, erguirse o dejar derecho, vertical algo. con la desnuda espada
sobre un siglo aterrado por el que fue ignorada
la muerte que triunfaba en esa voz de abismo.

Vil sobresalto de hidra Culebra acuática venenosa de 1 a 3 m de longitud; vive en las costas de los océanos Pacífico e Índico y se alimenta de peces. que al ángel oyó dar
al habla de la tribu un sentido más puro,
en voz alta anunciaron el bebido conjuro
e una negra mixtura en un innoble mar.

La tierra sea hostil, la nube nos repruebe,
si no esculpe con ellos nuestra idea un relieve
que la tumba de Poe de su belleza invista.

Mole calma caída de un cataclismo oscuro,
que este granito muestre para siempre su arista
a los vuelos de la blasfemia en el futuro.

4.

El abanico de
Madame Mallarmé

Como sin otra expresión
que un latir que al cielo anhela
el verso futuro vuela
de la exquisita mansión.

A la baja mensajera
es el abanico si
el mismo es que tras de ti
a sí propio espejo fuera
tan límpido Que es puro, transparente o no tiene manchas. (donde cede
pues brizna Que es puro, transparente o no tiene manchas. a brizna la amarga
la poca ceniza vaga
sola que afligirme puede)

Siempre así palpite y siga
en tus manos sin fatiga.

5.

El Cigarro

Toda el alma resumida
cuando lenta la consumo
entre cada rueda de humo
en otra rueda abolida.

El cigarro dice luego
por poco que arda a conciencia:
la ceniza es decadencia Pérdida progresiva de la fuerza, intensidad, importancia o perfección de una cosa o una persona.
del claro beso de fuego.

Tal el coro de leyendas
hasta tu labio aletea.
Si has de empezar suelta en prendas
lo vil por real que sea.
Lo muy preciso tritura Moler o desmenuzar una materia sólida, sin reducirla enteramente a polvo.
tu vaga literatura.

6.

Aparición

¡La luna se afligía! Dolientes serafines.
Vagando -ocioso el arco- en la paz de las flores
vaporosas, vertían de exánimes 1. Que está sin vida o no da señales de vida.
2. Que está muy debilitado o agotado.
violines
Por los azules cálices blanco lloro en temblores.
-De tu beso primero era el bendito día.
Como en martirizarme mi afán se complacía,
Se embriagaba a conciencia con ese desvaído
Aroma en que -sin lástimas y sin resabio Desagrado moral o disgusto. – anega
La cosecha de un sueño al alma que lo siega.
Yo iba mirando al suelo, errante y abstraído,

Cuando -con los cabellos en sol- toda sonriente,
En la calle, en la tarde, te me has aparecido.
Y creí ver el hada del casco refulgente
Que cruzaba mis éxtasis de niño preferido,
Dejando siempre, de sus manos entrecerradas,
Nevar blancos racimos de estrellas perfumadas

7.

Brisa Marina

¡La carne es triste, ay! y ya agoté los libros.
¡Huir, huir allá! Siento a las aves ebrias
de estar entre la ignota espuma y los cielos.
Nada, ni los viejos jardines que los ojos reflejan
retendrá el corazón que hoy en el mar se anega,
oh noches, ni la desierta claridad de mi lámpara
sobre el papel vacío que su blancura veda Prohibir por ley, estatuto o mandato.
y ni la joven madre que a su niño amamanta Dar de mamar. .
Partiré ¡Steamer que balanceas tu arboladura Conjunto de árboles y vergas de un buque. ,
leva Partida de las embarcaciones del puerto. ya el ancla para la exótica aventura!

Un tedio Fuerte rechazo o desagrado que se siente por algo. , desolado por crueles esperanzas
cree aún en el supremo adiós de los pañuelos,
aunque, tal vez, los mástiles Palo menor de una vela. que invitan huracanes
son aquellos que el viento doblega en los naufragios Pérdida o ruina de la embarcación en el mar o en río o lago navegables.

Perdidos, sin mástiles, sin mástiles ni fértiles islotes 1. Isla pequeña y despoblada.
2. Peñasco muy grande, rodeado de mar.

¡Mas, oh corazón mío, escucha la canción de los marinos!

8.

Canto del Bautista

El sol, que su detención
sobrenatural exalta
vuelve a caer prontamente
incandescente.

Siento como si en las vértebras
tinieblas se desplegasen
todas, estremecimiento
en un momento.

Y mi cabeza surgida
solitaria, vigilante
al triunfal vuelo veloz
de esta hoz.

Como ruptura sincera,
bien pronto rechaza o zanja Excavación larga y estrecha que se hace en la tierra para echar los cimientos, conducir las aguas, defender los sembrados o cosas semejantes.
con el cuerpo inarmonías
de otros días

Pues embriagada de ayunos,
ella se obstina en seguir
en brusco salto lanzada
su pura mirada.

Allá arriba, donde eterna
la frialdad no soporta
que la aventajéis Adelantar, poner en mejor estado, conceder alguna ventaja o preeminencia. ventisqueros: Borrasca de viento, o de viento y nieve, que suele ser más frecuente en los puertos y gargantas de los montes. ligeros

¡Oh! ventisqueros.

Pero según un bautismo
alumbrado por el mismo
principio que me comprende
una salvación pende.

9.

Soneto

¡Oh! tan cara de lejos y blanca y cerca, tan
deliciosamente tú, Mery, que imagino
algún bálsamo extraño, por embuste Inarmonias emanado
sobre el oscurecido cristal de algún jarrón.

¿No lo sabes? si como hace ya muchos años,
que siempre para mí tu sonrisa prolonga
la misma rosa, con su hermoso estío Verano hundiéndose
en el antaño y luego también en el futuro.

Mi corazón, que a veces en las noches se ausculta Aplicar el oído a la pared torácica o abdominal, con instrumentos adecuados o sin ellos, a fin de explorar los sonidos o ruidos normales o patológicos producidos en los órganos que las cavidades del pecho o vientre contienen.
o busca el nombre último y más tierno que darte.
Se exalta en él apenas murmurado de hermana
alvo, mi gran tesoro de cabeza pequeña,
porque me enseñas una dulzura bien distinta
quedo con sólo el beso en tus cabellos dicha.

10.

Soneto

En la ventana está ocultando
desdorados Quitar el oro con que estaba dorado algo. sándalos viejos
de su viola resplandeciente
-flauta o laúd en otro tiempo-,

La pálida santa que extiende
el libro viejo, que prodiga
el Magnificat deslumbrante,
según las completas y vísperas Día que antecede inmediatamente a otro determinado, especialmente si es fiesta. .

Roza el vitral de ese ostensorio Custodia que se emplea para la exposición del Santísimo en el interior de las iglesias o para ser conducida procesionalmente llevada por el sacerdote.
el arpa alada de algún ángel
creada en el vuelo vespertino
para el primor de su falange Cuerpo de infantería pesada, que formaba la principal fuerza de los ejércitos griegos. .

Y deja el sándalo y el libro,
y acariciante pasa el dedo
sobre el plumaje instrumental
la tañedora del silencio.

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