35 Poemas de la Luna (los mejores)

We chose this selection of poems from diverse voices as an opportunity for you to find your story or live through theirs.

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1.

País de hadas
de Edgar Allan Poe

Valles de sombra y aguas apagadas
y bosques como nubes,
que ocultan su contorno
en un fluir de lágrimas.
Allí crecen y menguan Dicho de la Luna: Disminuir su parte iluminada visible desde la Tierra. unas enormes lunas,
una vez y otra vez, a cada instante,
en canto que la noche se desliza,
y avanzan siempre, inquietas,
y apagan el temblor de los luceros
con el aliento de su rostro blanco.
Cuando el reloj lunar señala medianoche,
una luna más fina y transparente
desciende, poco a poco,
con el centro en la cumbre
de una sierra Cordillera de montes o peñascos cortados. elevada,
y de su vasto Dilatado, muy extendido o muy grande. disco se
deslizan los velos dulcemente
sobre aldeas y estancias 1. Aposento, sala o cuarto donde se habita ordinariamente.
2.Permanencia durante cierto tiempo en un lugar determinado.
, por doquier;
sobre extrañas florestas Terreno frondoso y ameno poblado de árboles. ,
sobre el mar
y sobre los espíritus que vuelan
y las cosas dormidas:
y todo lo sepultan
en un gran laberinto luminoso.

¡Ah, entonces! ¡Qué profunda
es la pasión que ponen en su sueño!
Despiertan con el día,
y sus lienzos Tela preparada para pintar sobre ella. de luna
se ciernen ya en el cielo,
con inquietas borrascas Perturbación atmosférica caracterizada por fuertes vientos, abundantes precipitaciones y, a veces, fenómenos eléctricos. ,
y a todo se parecen: más que nada
semejan un albatros Ave marina de gran tamaño, muy buena voladora, de plumaje blanco y alas muy largas y estrechas, que vive principalmente en los océanos Índico y Pacífico amarillo.
Y aquella luna no les sirve nunca
para lo mismo: en tienda
se trocará otra vez, extravagante.
Pero ya sus pedazos pequeñitos
se tornan leve lluvia,
y aquellas mariposas de la Tierra
que vuelan, afanosas Muy penoso o trabajoso. del celaje Aspecto que presenta el cielo cuando hay nubes tenues y de varios matices. ,
y bajan nuevamente,
sin contentarse nunca,
nos traen una muestra,
prendida de sus alas temblorosas.

2.

La luna blanca… y el frío…
de León de Greiff

La luna blanca…y el frío…
y el dulce corazón mío
tan lejano… tan lejano…

¡tanto distante su mano…!

La luna blanca, y el frío
y el dulce corazón mío
tan lejano…

Y vagas Tener tiempo y lugar suficiente o necesario para hacer algo. notas del piano…
Del bosque un aroma arcano Misterio, cosa oculta y muy difícil de conocer.
Y el remurmurar Dicho de la corriente de las aguas y también del viento, de las hojas de los árboles del río…

Y el dulce corazón mío
tan lejano…!

3.

En el fondo de la noche
tiemblan las aguas blancas
de Gabriel Celaya

En el fondo de la noche tiemblan las aguas de plata.
La luna es un grito muerto en los ojos delirantes. Desvariar, tener perturbada la razón por una enfermedad o una pasión violenta.
Con su nimbo de silencio
pasan los sonámbulos de cabeza de cristal,
pasan como quien suspira,
pasan entre los hielos transparentes y verdes.

Es el momento de las rosas encarnadas y los puñales de acero
sobre los cuerpos blanquísimos del frío.

En el fondo de la noche tiembla el árbol del silencio;
los hombres gritan tan alto que solo se oye la luna.

Es el momento en que los niños se desmayan sobre los pianos,
el momento de las estatuas en el fondo transparente de las aguas,
el momento en que por fin todo parece posible.
En el fondo de la noche tiembla el árbol del silencio.

Decidme lo que habéis visto los que estabais con la cabeza vuelta.
La quietud de esta hora es un silencio que escucha,
el silencio es el sigilo 1. Secreto que se guarda de una cosa o noticia.
2. Silencio cauteloso.
de la muerte que se acerca.
Decidme lo que habéis visto.
En el fondo de la noche
hay un escalofrío de cuerpos ateridos Pasmar de frío. .

4.

Se ha ocultado la luna
de Safo

Se ha ocultado la luna
También las Pléyades Grupo de personas famosas, especialmente en las letras, que viven en la misma época.
Es la media noche y las horas se van deslizando,
y yo duermo sola.

5.

Tu y yo
como la luna…

Tu y yo como la luna, siempre uno detrás del otro, como
una carrera que nadie va a terminar, intentando ganar el
amor que nunca se va a consumar por solo el reflejo de tu
brilló que es lo único que puedo apreciar.

6.

La luna
de Jorge Luis Borges

Cuenta la historia que en aquel pasado
Tiempo en que sucedieron tantas cosas
Reales, imaginarias y dudosas,
Un hombre concibió el desmesurado Desarreglar, desordenar o descomponer.

Proyecto de cifrar el universo
En un libro y con ímpetu infinito
Erigió el alto y arduo Muy difícil. manuscrito
Y limó y declamó el último verso.

Gracias iba a rendir a la fortuna
Cuando al alzar los ojos vio un bruñido Reluciente.
Disco en el aire y comprendió, aturdido,
Que se había olvidado de la luna.

La historia que he narrado aunque fingida,
Bien puede figurar el maleficio
De cuantos ejercemos el oficio
De cambiar en palabras nuestra vida.

Siempre se pierde lo esencial. Es una
Ley de toda palabra sobre el numen Deidad dotada de un poder misterioso y fascinador. .
No la sabrá eludir Evitar con astucia una dificultad o una obligación. este resumen
De mi largo comercio con la luna.

No sé dónde la vi por vez primera,
Si en el cielo anterior de la doctrina Enseñanza que se da para instrucción de alguien.
Del griego o en la tarde que declina
Sobre el patio del pozo y de la higuera Árbol de la familia de las moráceas, de mediana altura, tronco grisáceo y hojas grandes, ásperas y lobuladas, cuyos frutos son la breva y el higo. .

Más que las lunas de las noches puedo
Recordar las del verso: la hechizada
Dragon moon que da horror a la halada Tirar hacia sí de algo.
Y la luna sangrienta de Quevedo.

De otra luna de sangre y de escarlata Dicho de un color: Rojo intenso.
Habló Juan en su libro de feroces
Prodigios y de júbilos atroces;
Otras más claras lunas hay de plata.

Pitágoras Fue un filósofo y matemático griego considerado el primer matemático puro. con sangre (narra una
Tradición) escribía en un espejo
Y los hombres leían el reflejo
En aquel otro espejo que es la luna.

De hierro hay una selva donde mora Habitar o residir habitualmente en un lugar.
El alto lobo cuya extraña suerte
Es derribar la luna y darle muerte
Cuando enrojezca el mar la última aurora.

Sé que entre todas las palabras, una
Hay para recordarla o figurarla.
El secreto, a mi ver, está en usarla
Con humildad. Es la palabra luna.

Ya no me atrevo a macular Manchar algo. su pura
Aparición con una imagen
vana Falto de realidad, sustancia o entidad. ;
La veo indescifrable y cotidiana
Y más allá de mi literatura.

Sé que la luna o la palabra luna
Es una letra que fue creada para
La compleja escritura de esa rara
Cosa que somos, numerosa y una.

Es uno de los símbolos que al hombre
Da el hado o el azar para que un día
De exaltación gloriosa o de agonía
Pueda escribir su verdadero nombre

7.

Parió la luna
de Luis Llorens

Altamar del Mar Caribe.
Noche azul. Blanca goleta Embarcación fina, de bordas poco elevadas, con dos palos, y a veces tres, y un cangrejo en cada uno. .
Una voz grita en la noche:

-¡Marineros! ¡A cubierta!

Es el aullido del lobo
capitán de la velera Dicho de una embarcación: Muy ligera o que navega mucho. .
Aúlla porque ha parido
su novia la luna nueva.

Y todos ven el lucero
que en el azul va tras ella:
ven el corderito blanco
detrás de la blanca oveja.

El piloto de la nave,
que a la baranda se acerca,
al ver el mar, todo espuma,
canta con voz de poeta:

-En sus azules hamacas
mece el mar sus azucenas.
Y entredice el sobrecargo:

-Es que las marinas yeguas
van al escape y sus crines Conjunto de cerdas que tienen algunos animales en la parte superior del cuello.
se vuelven sartas Serie de cosas metidas por orden en un hilo, en una cuerda. de perlas.

Y otra vez aúlla el lobo
capitán de la goleta Embarcación fina, de bordas poco elevadas, con dos palos, y a veces tres, y un cangrejo en cada uno :

-No son espumas de olas,
ni albas crines, ni azucenas:
es que en el mar cae la leche
del pecho que saca afuera,
porque ha parido un lucero,
mi novia la luna nueva.

8.

La luna y la rosa
de Miguel de Unamuno

En el silencio estrellado
la Luna daba a la rosa
y el aroma de la noche
le henchía Llenar un espacio o un recipiente hasta su límite. ¡sedienta boca!
el paladar del espíritu,
que adurmiendo su congoja Desmayo, fatiga, angustia y aflicción del ánimo.
se abría al cielo nocturno
de Dios y su Madre toda…
Toda cabellos tranquilos,
la Luna, tranquila y sola,
acariciaba a la Tierra
con sus cabellos de rosa
silvestre, blanca, escondida…
La Tierra, desde sus rocas,
exhalaba sus entrañas Parte más íntima o esencial de una cosa o asunto.
fundidas de amor, su aroma…
Entre las zarzas, su nido,
era otra luna la rosa,
toda cabellos cuajados
en la cuna, su corola Segundo verticilo de las flores completas, situado entre el cáliz y los órganos sexuales, y que tiene por lo común vivos colores. ;
las cabelleras mejidas Menear y mover un líquido para que se mezcle o incorpore.
de la Luna y de la rosa
y en el crisol Recipiente hecho de material refractario, que se emplea para fundir alguna materia a temperatura muy elevada. de la noche
fundidas en una sola…
En el silencio estrellado
la Luna daba a la rosa
mientras la rosa se daba
a la Luna, quieta y sola.

9.

Luna mía de ayer,
hoy de mi olvido…
de Rafael Alberti

Luna mía de ayer, hoy de mi olvido,
Ven esta noche a mí, baja a la tierra,
Y en vez de ser hoy luna de la guerra,
Sélo tan sólo de mi amor dormido.

Dale en tu luz el reno perseguido
Que por los yelos de tus ojos yerra Operación de marcar el ganado en las haciendas con hierro candente. ,
Y dile, si tu lumbre Esplendor, lucimiento, claridad. lo destierra,
Que será lana su destierro y nido.

Tiempos de horror en que la sangre habita
Obligatoriamente separada
De la linde Término o línea que separa unas heredades de otras. natal de su terreno.

¡Ay luna de mi olvido, tu visita
no me despierte el labio de la espada,
sí el de mi amor, guardado por tu reno!

11.

DE NOCHE…
(la luna)

Oh luna de pergamino, preciosa,
llegaste a mi cielo bebiendo estrellas,
oh gran luna de cristal, forma pura
esfera de cuarzo, limpia de manchas.

Ya bailó en torno a tu cintura el agua
y tu luz prendió el perfil de la bestia
pero nunca sabrás donde se ocultan
los girasoles y el lagarto rojo.

Lucharon meteoritos en tu rostro
y en tu vientre echaron sus raíces
pero verte desnuda es comprender
el susurro de las olas, tu sexo.

De noche te ondulas Dicho de una cosa, como las banderas agitadas por el viento: Moverse formando giros en forma de S. en ese espejo
mientras en el bosque el búho te mira
¡mágica luna de todos los sueños!
y las criaturas gimen a la muerte.

Más cuando el sol tampoco puede verte
la noche es de esas noches que en sus sombras
esconden a la pantera azabache Dicho de un color: Negro intenso y brillante semejante al del azabache.
en cuyos ojos el infierno crece.

12.

Horas

Las horas pasan demorando ¿será que se han
congelado y los días se han atascado?
O ¿mis ganas de verte hacen parecer que están
demorando? No sé… pero aquí sigo esperando…
como la luna espera el atardecer y el sol espera
el amanecer… y como el sembrador espera la cosecha…
pero sé que pronto te volveré a ver…

13.

De la hermosa luna
de Safo

De la hermosa luna los astros cerca
hacia atrás ocultan luciente el rostro
cuando aquella brilla del todo llena
sobre la tierra…

14.

Huevo
de Miguel Hernández

Coral, canta una noche por un filo,
y por otro su luna siembra para
otra redonda noche: luna clara,
¡la más clara!, con un sol en sigilo Silencio cauteloso. .
Dirigible, al partir llevado en vilo Sin el apoyo físico necesario o sin estabilidad. ,
si a las hirvientes sombras no rodara,
pronto un rejoneador En el toreo de a caballo, herir con el rejón al toro, quebrándolo en él por la muesca que tiene cerca de la punta. galán de pico
iría sobre el potro en abanico.

15.

La luna, siempre
de Ana María Rodas

Redonda, hinchada de frotarse contra el cielo
rasga mi piel con su delgada luz
Cae sobre mi pelo
con la levedad de una sirena
que no se hubiera dado cuenta
que no posee piernas
Solivianta Inquietar o alterar a alguien. mi sangre
me enciende de locura
me regala una piel fosforescente Luminiscencia que permanece algún tiempo al cesar la causa que la produce.
y me convierte
aceite hirviendo
en fauna
(cascos y cuernos y cabello desbocado
bajo el lúbrico Resbaladizo.
soplo de lo oscuro)

16.

El puerto,
de José Gorostiza

El silencio por nadie se quebranta,
y nadie lo deplora Sentir viva y profundamente un suceso. .
Sólo se canta
la puesta del sol, desde la aurora.
Mas la luna, con ser
de luz a nuestro simple parecer,
nos parece sonora
cuando derraman las manos ligeras
las ágiles sombras de las palmeras.

17.

Luna de verano…

Sabía que volvería a pasar,
que la luna esperaría al sol,
para volverlo a besar…
no sé, quién me lo dijo,
pero lo sabía…
que volvería a pasar.

Dos astros enamorados,
con la misma intensidad,
recuerdan a los Dioses,
lo vivido en la eternidad.

Dos astros se han besado,
animando al mundo,
que hagan igual…
dos astros enamorados,
que se esperan en el universo,
para amarse en libertad.

La luna encendida,
enamora y embelesa Arrebatar o cautivar los sentidos. ,
al sol apasionado,
que se vuelve tierno…
que se siente amado.

18.

Tristezas de la luna
de Charles Baudelaire

Esta noche la luna sueña con más pereza Flojedad, descuido o tardanza en las acciones o movimientos. ,
Cual si fuera una bella hundida entre cojines
Que acaricia con mano discreta y ligerísima,
Antes de adormecerse, el contorno del seno.

Sobre el dorso de seda de deslizantes nubes,
Moribunda, se entrega a prolongados éxtasis,
Y pasea su mirada sobre visiones blancas,
Que ascienden al azul igual que floraciones.

Cuando sobre este globo, con languidez Belleza enfermiza. ociosa,
Ella deja rodar una furtiva Que se hace a escondidas. lágrima,
Un piadoso poeta, enemigo del sueño,

De su mano en el hueco, coge la fría gota
como un fragmento de ópalo Mineral silíceo con algo de agua, lustre resinoso, traslúcido u opaco, duro, pero quebradizo y de colores diversos. de irisados Que brilla o destella con colores semejantes a los del arco iris. reflejos.
Y la guarda en su pecho, lejos del sol voraz Que destruye o consume rápidamente. .

19.

Pierrot borracho
de Fernando Pessoa

En las calles de la feria
de la feria desierta
sólo la luna llena
blanquea y clarea
las noches de la feria
en la noche entreabierta.
Sólo la luna alba
blanquea y clarea Empezar a amanecer.
la tierra calva
de abandono y alba
alegría ajena.

Ebria blanquea
como por la arena
en las calles de feria,
de la feria desierta
en la noche ya llena
de sombra entreabierta.
La luna boquea Dicho de una cosa: Estar llegando al final.
en las calles de feria
desierta e incierta.

20.

A la luna
de Johann Wolfgang von Goethe

¡Oh tú, la hermana de la luz primera,
símbolo del amor en la tristeza!
Ciñe Dicho de una cosa: Cerrar o rodear a otra.
2.Rodear, ajustar o apretar la cintura, el cuerpo, el vestido u otra cosa.
tu rostro encantador la bruma Niebla, y especialmente la que se forma sobre el mar. ,
orlada Adornar un vestido u otra cosa con guarniciones al canto. de argentados Bañado en plata. resplandores;
Tu sigiloso Que guarda sigilo. paso de los antros
durante el día cerrados cual sepulcros Hueco del ara donde se depositan las reliquias y que después se cubre y sella. ,
a los tristes fantasmas despabila Robar, quitar ocultamente. ,
y a mí también y a las nocturnas aves.
Tu mirada domina escrutadora Escudriñador o examinador cuidadoso de alguien o algo.
y señorea el dilatado espacio.
¡Oh, elévame hasta ti, ponme a tu vera!
No niegues a mi ensueño esta ventura;
y en plácido reposo el caballero
pueda ver a hurtadillas Furtivamente, sin que nadie lo note. de su amada,
las noches tras los vidrios enrejados.
Del contemplar la dicha incomparable,
de la distancia los tormentos calma,
yo tus rayos de luz concentro, ¡oh luna!,
y mi mirada aguzo Despabilar, afinar, forzar el entendimiento o un sentido, para que preste más atención o se haga más perspicaz. , escrutadora;
poco a poco voy viendo los contornos
del bello cuerpo libre de tapujos 1.Embozo con que alguien se tapa para no ser conocido.
2. Reserva o disimulo con que se disfraza u oscurece la verdad.
,
y hacia él me inclino, tierno y anhelante,
cual tú hacia el de Endimión en otro tiempo.
Desierta e incierta.

21.

Luna
de Pedro José Arroyave

Hoy me mira la luna
blanca y desmesurada Excesivo, mayor de lo común.
como aquellas sirenas
que brincan en el mar del
lago de las cinco flores

Es la misma de anoche
que me fortaleció e iluminó
de la noche a la mañana
mientras despertaba a la
realidad

Pero es otra que nunca
fue tan grande,tan pálida
y tan blanca jamás admirable

Tiemblo como las luces que,
la ven caer una vez desaparezca
al amanecer

Tiemblo como los ojos
hacen temblar las lagrimas

Tiemblo como las aves
hacen temblar los árboles

Tiemblo como la piel
hace temblar el alma

Oh! la luna y las sirenas
han caído; ahora quien
se ocupará de mí en ese
instante

Su luz y su cuidado
Jamás volverán a ser igual
y mi alma necesita de su
pureza y lealtad
para poder continuar

¡Luna de la realidad,
Luna de mi vida,
Luna del resplandor Luz muy clara que arroja o despide el sol u otro cuerpo luminoso. ,
Luna de mi felicidad!

22.

Nuestra señora la luna
de Humberto Fierro

La luna vertía
Su color de lágrima.
Por una avenida
De espesas acacias Árbol o arbusto de la familia de las mimosáceas, a veces con espinas, de madera bastante dura, hojas compuestas o divididas en hojuelas, flores olorosas en racimos laxos y colgantes, y fruto en legumbre. De varias de sus especies fluye espontáneamente la goma arábiga. ,
Llegaba a la orilla
Del agua estancada
La desconocida
Pareja que hablaba
De días pasados.
Una historia maga
De citas y besos,
Una historia clara
De alegres sonrisas.
Los cisnes soñaban…
La luna vertía
Su color de lágrima.

Hasta la avenida
De espesas acacias,
Llegaba otra noche
La voz apagada
De otra pareja.
El interrogaba,
Ella respondía…
Era una lejana
Historia de amores
Ya casi borrada,
Una historia turbia
Que tenía clara
La angustia presente,
El interrogaba…
La luna vertía
Su color de lágrima.

Otra vez de luna
La avenida blanca
Estaba desierta.
No turbaba nada
El tedio infinito.
Ni la historia maga
De citas y besos,
Ni aquella lejana
Historia de amores
Ya casi borrada.
Estaba desierta
La avenida blanca.
La luna vertía
Su color de lágrima.

23.

Advenimiento
de Jorge Guillén Dices

¡Oh luna, cuánto abril,
qué vasto Dilatado, muy extendido o muy grande. y dulce el aire!
Todo lo que perdí
volverá con las aves.

Sí, con las avecillas
que en coro de alborada
pían Dicho de algunas aves, y especialmente del pollo: Emitir cierto género de sonido o voz. y pían, pían
sin designio Pensamiento, o propósito del entendimiento, aceptado por la voluntad. de gracia.

La luna está muy cerca,
quieta en el aire nuestro.
El que yo fui me espera
bajo mis pensamientos.

Cantará el mi señor.
En la cima del ansia.
Arrebol, Color rojo, especialmente el de las nubes iluminadas por los rayos del sol o el del rostro. arrebol.
Entre el cielo y las auras.

¿Y se perdió aquel tiempo
que yo perdí?. La mano
dispone, dios ligero,
de esta luna sin año.

24.

Costumbres
de Cesare Pavese

Sobre el asfalto de la avenida la luna forma un
lago silencioso y el amigo recuerda otros tiempos.
Entonces le bastaba un encuentro imprevisto
para ya no estar solo. Mirando la luna
respiraba la noche. Pero más fresco era el olor
de la mujer encontrada, de la breve aventura
bajo escaleras inciertas. El cuarto tranquilo
y el pronto deseo de vivir siempre allí
colmaban Satisfacer plenamente deseos, aspiraciones. su corazón. Luego, bajo la luna,
volvía contento, con grandes pasos
atolondrados.
Entonces era un gran compañero de sí mismo.
Despertaba temprano y saltaba del lecho
reencontrando su cuerpo y sus viejos
pensamientos.
Le gustaba salir a mojarse en la lluvia
o andar bajo el sol; gozaba mirando las calles,
conversando con gente fortuita Que sucede inopinada y casualmente. .
Creía poder comenzar en cualquier oficio
cada nuevo día, cada nueva mañana.
Después de tantas fatigas se sentaba a fumar.
Su más grande placer era quedarse a solas.
Envejeció el amigo y quisiera una casa
que le fuera más grata; salir por la noche
y quedarse en la avenida mirando la luna,
pero hallando al volver una mujer sumisa,
una mujer tranquila, paciente en su espera.
Envejeció el amigo y ya no se basta a sí mismo.
Los transeúntes son siempre los mismos; la lluvia
y el sol son siempre los mismos; la mañana un desierto.
Trabajar no vale la pena. Y salir a la luna,
si nadie lo aguarda, tampoco vale la pena.

25.

Crepúsculo
de Johann Wolfgang von Goethe

El crepúsculo descendió desde lo alto,
todo lo que estaba cerca, está ahora lejos,
aunque al principio se elevó
el fulgor del lucero de la tarde.
Todo se tambalea en lo incierto,
las nieblas cubren las alturas,
tinieblas de profunda oscuridad
alcanzan quedamente su reflejo sobre el lago.
Ahora en territorios del este,
siento el brillo y la incandescencia de la luna,
las ramas del sauce, finas como el cabello,
juegan en la corriente más próxima.
A través de juegos de sombras que se mueven,
tiembla la apariencia mágica de la luna.
Y a través de mi mirada el frío
se desliza suavemente hacia el interior de mi corazón.

26.

Triunfo del amor
de Vicente Aleixandre

Brilla la luna entre el viento de otoño,
en el cielo luciendo como un dolor largamente sufrido.
Pero no será, no, el poeta quien diga
los móviles ocultos, indescifrable signo
de un cielo líquido de ardiente fuego que anegara las almas,
si las almas supieran su destino en la tierra.

La luna como una mano,
reparte con la injusticia que la belleza usa,
sus dones sobre el mundo.
Miro unos rostros pálidos.
Miro rostros amados.
No seré yo quien bese ese dolor que en cada rostro asoma.
Sólo la luna puede cerrar, besando,
unos párpados dulces fatigados de vida.
Unos labios lucientes, labios de luna pálida,
labios hermanos para los tristes hombres,
son un signo de amor en la vida vacía,
son el cóncavo espacio donde el hombre respira
mientras vuela en la tierra ciegamente girando.
El signo del amor, a veces en los rostros queridos
es sólo la blancura brillante,
la rasgada blancura de unos dientes riendo.
Entonces sí que arriba palidece la luna,
los luceros se extinguen
y hay un eco lejano, resplandor en oriente,
vago clamor de soles por irrumpir pugnando.
¡Qué dicha alegre entonces cuando la risa fulge!
Cuando un cuerpo adorado;
erguido en su desnudo, brilla como la piedra,
como la dura piedra que los besos encienden.
Mirad la boca. Arriba relámpagos diurnos
cruzan un rostro bello, un cielo en que los ojos
no son sombra, pestañas, rumorosos engaños,
sino brisa de un aire que recorre mi cuerpo
como un eco de juncos espigados cantando
contra las aguas vivas, azuladas de besos.

El puro corazón adorado, la verdad de la vida,
la certeza presente de un amor irradiante,
su luz sobre los ríos, su desnudo mojado,
todo vive, pervive, sobrevive y asciende
como un ascua luciente de deseo en los cielos.

Es sólo ya el desnudo. Es la risa en los dientes.
Es la luz o su gema fulgurante: los labios.
Es el agua que besa unos pies adorados,
como un misterio oculto a la noche vencida.

¡Ah maravilla lúcida de estrechar en los brazos
un desnudo fragante, ceñido de los bosques!
¡Ah soledad del mundo bajo los pies girando,
ciegamente buscando su destino de besos!
Yo sé quien ama y vive, quien muere y gira y vuela.
Sé que lunas se extinguen, renacen, viven, lloran.
Sé que dos cuerpos aman, dos almas se confunden.

27.

La luna durmió conmigo
de Luis Llorens

Esta noche la luna no quiere que yo duerma.
Esta noche la luna saltó por la ventana.
Y, novia que se quita su ropa de azahares,
toda ella desnuda, se ha metido en mi cama.

Viene de lejos, viene de detrás de las nubes,
oreada de sol y plateada de agua.
Viene que huele a besos: quizá, esta misma noche,
la enamoró el lucero galán de la mañana.

Viene que sabe a selva: tal vez, en el camino,
la curva de su cola rozó con la montaña.
Viene recién bañada: acaso, bajo el bosque,
al vadear el arroyo, se bañó en la cascada.

Viene a dormir conmigo, a que la goce y bese,
y a cantar la mentira de que a mi solo me ama.
Y como yo, al oírla, por vengarme, le digo
“mi amor es como el tuyo”, ella se ha puesto pálida.

Ella se ha puesto pálida, y al besarme la boca,
me ilumina las sienes el temblor de sus lágrimas.
Ahora ya sé que ella, la que en suntuosas noches
da su cuerpo desnudo, a mí me ha dado el alma.

28.

En las noches claras
de Gloria Fuertes

En las noches claras,
resuelvo el problema de la soledad del ser.
Invito a la luna y con mi sombra somos tres.

29.

La luna
de Jaime Sabines

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.

Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.

30.

Puesto que ignoras…
de Omar Khayyam

Puesto que ignoras lo que te reserva el mañana,
esfuérzate por ser feliz hoy.
Coge un cántaro de vino, siéntate a la luz de la luna y bebe pensando en que mañana quizás la luna te busque en vano.

31.

Luna congelada,
de Omar Mario Benedetti

Con esta soledad
alevosa
tranquila
con esta soledad
de sagradas goteras
de lejanos aullidos
de monstruos de silencio
de recuerdos al firme
de luna congelada
de noche para otros
de ojos bien abiertos

con esta soledad
inservible
vacía

se puede algunas veces
entender el amor.

32.

Viaje
de Alfonsina Storni

Hoy me mira la luna
blanca y desmesurada.

Es la misma de anoche,
la misma de mañana.

Pero es otra, que nunca
fue tan grande y tan pálida.

Tiemblo como las luces
tiemblan sobre las aguas.

Tiemblo como en los ojos
suelen temblar las lágrimas.

Tiemblo como en las carnes
sabe temblar el alma.

¡Oh! la luna ha movido
sus dos labios de plata.

¡Oh! la luna me ha dicho
las tres viejas palabras:

«Muerte, amor y misterio…»
¡Oh, mis carnes se acaban!

Sobre las carnes muertas
alma mía se enarca.

Alma —gato nocturno—
sobre la luna salta.

Va por los cielos largos
triste y acurrucada.

Va por los cielos largos
sobre la luna blanca.

33.

Pasas por el abismo de mis tristezas
de Amado Nervo

Pasas por el abismo de mis tristezas
como un rayo de luna sobre los mares,
ungiendo lo infinito de mis pesares
con el nardo y la mirra de tus ternezas.

Ya tramonta mi vida; la tuya empiezas;
mas, salvando del tiempo los valladares,
como un rayo de luna sobre los mares
pasas por el abismo de mis tristezas.

No más en la tersura de mis cantares
dejará el desencanto sus asperezas;
pues Dios, que dio a los cielos sus luminares,
quiso que atravesaras por mis tristezas
como un rayo de luna sobre los mares.

35.

Himno a la luna
de Leopoldo Lugones

Luna, quiero cantarte
Oh ilustre anciana de las mitologías,
Con todas las fuerzas del arte.

Deidad que en los antiguos días
Imprimiste en nuestro polvo tu sandalia,
No alabaré el litúrgico Ritual de ceremonias o actos solemnes no religiosos. furor de tus orgías
Ni tu erótica didascalia Ritual de ceremonias o actos solemnes no religiosos. ,
Para que alumbres sin mayores ironías,
Al polígloto elogio de las Guías,
Noches sentimentales de misses en Italia.

Aumenta el almizcle de los gatos de algalia Sustancia untuosa, de consistencia de miel, blanca, que luego pardea, de olor fuerte y sabor acre. Se saca de la bolsa que cerca del ano tiene el gato de algalia y se emplea en perfumería. ;
Exaspera con letárgico Somnolencia, inactividad. veneno
A las rosas ebrias de etileno Gas incoloro, muy inflamable, que se obtiene por craqueo y se utiliza para soldar metales.
Como cortesanas Dicho de una mujer: Que ejerce la prostitución, especialmente si lo hace de manera elegante o distinguida. modernas;
Y que a tu influjo activo,
La sangre de las vírgenes tiernas
Corra en misterio significativo.

Yo te hablaré con maneras corteses
Aunque sé que sólo eres un esqueleto,
Y guardaré tu secreto
Propicio a las cabelleras y a las mieses 1. Tiempo de la siega y cosecha de granos.
2. Cereal de cuya semilla se hace el pan.
.

Te amo porque eres generosa y buena,
¡Cuánto, cuánto albayalde Carbonato básico del plomo, de color blanco, empleado en pintura y, antiguamente, en medicina y como cosmético.
Llevas gastado en balde
Para adornar a tu hermana morena!

El mismo Polo recibe tu consuelo;
Y la Osa estelar desde su cielo,
Cuando huye entre glaciales moles Cosa muy pesada y voluminosa.
La luz que tu veste orla,
Gime de verse encadenada por la
Gravitación de sus siete soles.
Sobre el inquebrantable banco
Que en pliegues rígidos se deprime y se esponja,
Pasas como púdica AGREGAR DEFINICIÓN monja
Que cuida un hospital todo de blanco.

Eres bella y caritativa:
El lunático que por ti alimenta
Una pasión nada lasciva 1. Propensión a los deleites carnales.
2. Apetito inmoderado de algo.
.
Entre sus quiméricas novias te cuenta.
¡Oh astronómica siempreviva!
Y al asomar tu frente
Tras de las chimeneas, poco a poco.
Haces reír a mi primo loco
Interminablemente.

En las piscinas.
Los sauces, con poéticos desmayos,
Echan sus anzuelos de seda negra a tus rayos
Convertidos en relumbrantes sardinas.
Sobre la diplomática blancura
De tu faz Rostro o cara. , interpreta
Sus sueños el poeta,
Sus cuitas Ansia, anhelo, deseo vehemente. la romántica criatura
Que suspira algún trágico evento;
El mago del Cabul o la Nigricia,
Su conjuro que brota en plegaria propicia:
«¡Oh tú, ombligo del firmamento!»
Mi ojo científico y atento
Su pesimismo lleno de pericia Sabiduría, práctica, experiencia y habilidad en una ciencia o arte. .

Como la lenteja de un péndulo Cuerpo grave que oscila suspendido de un punto por un hilo o varilla. inmenso,
Regla su transcurso la dulce hora
Del amante indefenso
Que por fugaz la llora,
Implorando con flébiles querellas
Su impavidez Denuedo, valor y serenidad de ánimo ante los peligros. monárquica de astro;
O bien semeja ampolla de alabastro Variedad de piedra blanca, no muy dura, compacta, a veces traslúcida, de apariencia marmórea, que se usa para hacer esculturas o elementos de decoración arquitectónica
Que cuenta el tiempo en arena de estrellas.

Mientras redondea su ampo
En monótono viaje.
El Sol, como un faisán crisolampo.
La empolla con ardor siempre nuevo.

¿Qué olímpico linaje
Brotará de ese luminoso huevo?
Milagrosamente blanca.
Satina morbideces de cold-cream y de histeria:
Carnes de espárrago que en linfática Perteneciente o relativo a la linfa.
Linfa: Parte del plasma sanguíneo, que atraviesa las paredes de los vasos capilares, se difunde por los intersticios de los tejidos y, después de cargarse de sustancias producidas por la actividad de las células, entra en los vasos linfáticos, por los cuales circula hasta incorporarse a la sangre venosa.
miseria,
La tenaza brutal de la tos arranca.

¡Con qué serenidad sobre los luengos Largo.
Siglos, nieva tu luz sus tibios copos.
Implacable ovillo Cosa enredada y de forma redonda. en que la vieja Atropos
Trunca tantos ilustres abolengos!

Ondina de las estelas.
Hada de las lentejuelas Plancha, pequeña y redonda, de metal u otro material brillante, que se cose en los vestidos como adorno. .

Entre nubes al bromuro,
Encalla Dicho de una embarcación: Dar en arena o piedra y quedar en ellas sin movimiento. como un témpano prematuro,
Haciendo relumbrar, en fractura de estrella,
Sobre el solariego Perteneciente o relativo al solar o linaje antiguo y noble. muro
Los cascos de botella.
Por el confín Último término a que alcanza la vista. obscuro,
Con narcótico balanceo de cuna,
Las olas se aterciopelan de luna;
Y abren a la luz su tesoro
En una dehiscencia Acción de abrirse naturalmente las anteras de una flor o el pericarpio de un fruto, para dar salida al polen o a la semilla.
de valvas de oro.

Flotan sobre lustres escurridizos
De alquitrán, prolongando oleosas listas,
Guillotinadas por el nivel entre rizos
Arabescos, cabezas de escuálidas 1. Flaco, macilento.
2. Sucio, asqueroso.
bañistas.
Charco de mercurio es en la rada Bahía, ensenada, donde las naves pueden estar ancladas al abrigo de algunos vientos.
Que con veneciano cariz Aspecto de la atmósfera. alegra,
O acaso comulgada
Por el agua negra
De la esclusa Gran depósito del cual se suelta el agua repentinamente para que arrastre con su velocidad las arenas y fangos del fondo de un puerto o de un embalse. del molino.
Sucumbe con trance aciago
En el trago
De algún sediento pollino.

O entra con rayo certero
Al pozo donde remeda Imitar algo, hacerlo semejante a otra cosa.
Una moneda
Escamoteada Hacer desaparecer, quitar de en medio de un modo arbitrario o ilusorio algún asunto o dificultad. en un sombrero.

Bajo su lene seda.
Duerme el paciente febrífugo sueño,
Cuando en grata penumbra.
Sobre la selva que el Otoño herrumbra Gusto o sabor que algunas cosas, como las aguas, toman del hierro.
Surge su cara sin ceño;
Su azufrado rostro sin orejas
Que sugiere la faz lampiña Que tiene poco pelo o vello.
De un mandarín de afeitadas cejas;
O en congestiones bermejas Dicho de un color: Rojo o rojizo.
Como si saliera de una riña,
Sobre confusos arrabales Cada uno de los sitios extremos de una población.
Finge la lóbrega Oscuro, tenebroso. Triste, melancólico. linterna.
De algún semáforo de Juicios Finales
Que los tremendos trenes de Sabaoth interna.
Solemne como un globo sobre una
Multitud, llega al cénit Punto culminante o momento de apogeo de alguien o algo. la luna.

Clarificando al acuarela el ambiente,
En aridez fulgorosa de talco
Transforma al feraz Continente—
Lámpara de alcanfor Terpeno sólido, cristalino, blanco, urente y de olor penetrante característico, que se obtiene del alcanforero tratando las ramas con una corriente de vapor de agua, y se utiliza principalmente en la fabricación del celuloide y de la pólvora sin humo y, en medicina, como estimulante cardíaco. sobre un catafalco Túmulo adornado con magnificencia, el cual suele ponerse en los templos para las exequias solemnes. .
Custodia que en Corpus sin campanas
Muestra su excelsitud Muy elevado, alto, eminente. al mundo sabio,
Reviviendo efemérides Acontecimiento notable que se recuerda en cualquier aniversario de él. lejanas
Con un arcaísmo Muy antiguo o anticuado. de astrolabio Instrumento astronómico usado antiguamente para determinar la posición de los astros. ;
Inexpresable cero en el infinito,
Postigo Puerta falsa que ordinariamente está colocada en sitio excusado de la casa. de los eclipses,
Trompo que en el hilo de las elipses Lugar geométrico de los puntos del plano cuya suma de distancias a otros dos fijos, llamados focos, es constante.
Baila eternamente su baile de San Vito;
Hipnótica prisionera
Que concibe a los malignos hados
En su estéril insomnio de soltera;
Verónica de los desterrados;
Girasol que circundan con intrépidas alas
Los bólidos Vehículo automóvil que alcanza extraordinaria velocidad, especialmente el que participa en carreras. , cual vastos Dilatado, muy extendido o muy grande. colibríes,
En conflagración de supremas bengalas;
Ofelia de los alelíes Planta vivaz, europea, de la familia de las crucíferas, que se cultiva para adorno, y cuyas flores, según sus variedades, son sencillas o dobles, blancas, rojas, amarillas o de otros colores, y de grato olor.
Demacrada Acción y efecto de demacrarse. por improbables desprecios;
Candela de las fobias,
Suspiráculo de las novias,
Pan ázimo de los necios.

Al resplandor turbio
De una luna con ojeras.
Los organillos del suburbio
Se carian las teclas moliendo habaneras Natural de La Habana, capital de Cuba y de la provincia de Ciudad de La Habana. .

Como una dama de senos yertos Dicho de un ser vivo o de alguna parte de él: Tieso o rígido, especialmente a causa del frío o de la muerte.
Clavada de sien a sien por la neuralgia Dolor de cabeza. ,
Cruza sobre los desiertos
Llena de más allá y de nostalgia
Aquella luna de los muertos.
Aquella luna deslumbrante y seca—
Una luna de la Meca Lugar que atrae por ser centro donde una actividad determinada tiene su mayor o mejor cultivo.

Tu fauna dominadora de los climas.
Hace desbordar en cascadas
El gárrulo 1. Dicho de un ave: Que canta, gorjea o chirría mucho.
2. Dicho de una persona: Muy habladora o charlatana.
3.Dicho de una cosa: Que hace ruido continuado, como el viento o un arroyo.
caudal de mis rimas.
Desde sus islas moscadas,
Misántropos Dicho de una persona: Que siente o manifiesta misantropía. orangutanes
Guiñan a tu faz absorta Entregado totalmente a una meditación, lectura, contemplación. ;
Bajo sus anómalos Irregular, extraño. afanes
Una frecuente humanidad aborta.
Y expresando en coreográfica demencia
Quién sabe qué liturgias serviles,
Con sautores y rombos de magros pemiles
Te ofrecen, Quijotes, su cortés penitencia.

El vate Poeta (persona que compone obras poéticas). que en una endecha Canción triste o de lamento
A la Hermosura,
Sueña beldades 1.Belleza o hermosura, especialmente la de las personas y más particularmente la de la mujer.
2. Persona notable por su belleza, especialmente una mujer.
de raso altanero,
Y adorna a su modista, en fraudes de joyero,
Con una pompa anárquica y futura,
¡Oh Blanca Dama! es tu faldero;
Pues no hay tristura
Rimada, o metonimia Tropo que consiste en designar algo con el nombre de otra cosa tomando el efecto por la causa o viceversa, el autor por sus obras, el signo por la cosa significada. en quejumbre,
Que no implore tu lumbre 1.Esplendor, lucimiento, claridad.
2.Fuego voluntariamente encendido para guisar, calentarse u otros usos.

Como el Opodeldoch de la Ventura.

El hipocondríaco que moja
Su pan de amor en mundanas hieles,
Y, abstruso De difícil comprensión. célibe, deshoja
Su corazón impar ante los carteles,
Donde aéreas coquetas
De piernas internacionales.
Pregonan entre cromos rivales
Lociones y bicicletas.

El gendarme con su paso
De pendular mesura;
El transeúnte que taconea un caso
Quirúrgico, en la acera obscura,
Trabucando Trastornar, descomponer el buen orden o colocación que tiene algo, volviendo lo de arriba abajo o lo de un lado a otro. el nombre poco usual
De un hemostático puerperal.

Los jamelgos endebles
Que arrastran como aparatos de Sinagoga
Carros de lúgubres Sombrío, profundamente triste. muebles.
El ahorcado que templa en do, re, mi, su soga,
El sastre a quien expulsan de la tienaa
Lumbagos Estado patológico caracterizado por dolor agudo y persistente en la región lumbar. insomnes,
Con pesimismo de ab uno disce omnes
A tu virtud se encomienda;
Y alzando a ti sus manos gorilas,
Te bosteza con boca y axilas.
Mientras te come un pedazo
Cierta nube que a barlovento navega,
Cándidas Bemarditas ciernen en tu cedazo Cierta red grande para pescar.
La harina flor de alguna parábola labriega Labrador rústico. .

La rentista sola
Que vive en la esquina,
Redonda como una ola,
Al amor de los céfiros Viento suave y apacible. sobre el balcón se inclina;
Y del corpino harto estrecho.
Desborda sobre el antepecho
La esférica arroba de gelatina.

Por su enorme techo,
La luna, Colombina
Cara de estearina Éster de ácido esteárico y glicerina, de color blanco e insoluble en el agua, que se usa para la fabricación de velas. .
Aparece no menos redonda;
Y en una represalia de serrallo Sitio donde se cometen graves desórdenes obscenos. ,
Con la cara reída por la pata de gallo,
Como a una cebolla Pierrot la monda.

Entre álamos Árbol de la familia de las salicáceas, que se eleva a considerable altura, de hojas anchas con largos pecíolos y flores laterales y colgantes. Crece en poco tiempo, y su madera, blanca y ligera, resiste mucho al agua. que imitan con rectitud extraña,
Enjutos ujieres.
Como un ojo sin iris tras de anormal pestaña,
La luna evoca nuevos seres.

Mayando una melopea Embriaguez, borrachera. insana
Con ayes 1.para expresar muchos y muy diversos movimientos del ánimo, y más ordinariamente aflicción o dolor.
2.Suspiro, quejido.
de parto y de gresca Bulla, algazara. ,
Gatos a la valeriana
Deslizan por mi barbacana Muro bajo con que se suelen rodear las plazuelas que algunas iglesias tienen alrededor de ellas o delante de alguna de sus puertas.
El suspicaz silencio de sus patas de yesca Cosa sumamente seca, y por consiguiente dispuesta a encenderse o abrasarse. .

En una fonda tudesca Natural de cierto país de Alemania, en la Sajonia inferior. ,
Cierto doncel 1.Joven noble aún no armado caballero.
2.Dicho de ciertos frutos y productos: Suaves, dulces.
que llegó en un cisne manso,
Cisne o ganso,
Pero, al fin, un ave gigantesca;
A la caseosa Balduina,
La moza de la cocina,
Mientras estofaba una leguminosa vaina.
Le dejó en la jofaina Vasija en forma de taza, de gran diámetro y poca profundidad, que sirve principalmente para lavarse la cara y las manos.
La luna de propina.

Sobre la azul esfera.
Un murciélago sencillo,
Voltejea Voltear, volver. cual negro plumerillo Mimosa de flor roja.
Que limpia una vidriera.

El can lunófilo, en pauta de maitines Primera de las horas canónicas, rezada antes de amanecer. ,
Como una damisela ante su partitura,
Llora enterneciendo a los serafines
Con el primor 1.Destreza, habilidad, esmero o excelencia en hacer o decir algo.
2.Arte, belleza y hermosura de la obra ejecutada con primor.
de su infantil dentadura.

El tiburón que anda
Veinte nudos por hora tras de los paquebotes.
Pez voraz como un lord en Irlanda,
Saborea aún los precarios jigotes
De aquel rumiante Considerar despacio y pensar con reflexión y madurez algo. de barcarolas.
Que una noche de caviar y cerveza,
Cayó lógicamente de cabeza
Al compás del valse «Sobre las Olas».
La luna, en el el mar pronto desierto,
Amortajó Cubrir, envolver, esconder. en su sábana inconsútil Dicho comúnmente de la túnica de Jesucristo: Sin costura. al muerto,
Que con pirueta coja
Hundió su excéntrico descalabro.
Como un ludión Aparato destinado a hacer palpable la teoría del equilibrio de los cuerpos sumergidos en los líquidos. un poco macabro.
Sin dar a la hidrostática ninguna paradoja.

En la gracia declinante de tu disco
Bajas acompañada por el lucero
Hacia no sé qué conjetural aprisco Paraje donde los pastores recogen el ganado para resguardarlo de la intemperie. ,
Cual una oveja con su cordero.

Bajo tu rayo que osa
Hasta su tálamo de breña,
El león diseña
Con gesto merovingio Integrante de la familia o de la dinastía de los primeros reyes de Francia, el tercero de los cuales fue Meroveo. su cara grandiosa.
Coros de leones
Saludan tu ecuatorial apogeo,
Coros que aun narran a los aquilones Viento procedente del norte.
Con quejas bárbaras la proeza de Orfeo.

Desde el soto de abedules Árbol de la familia de las betuláceas, de unos diez metros de altura, con hojas pequeñas, puntiagudas y doblemente aserradas o dentadas, que abunda en los montes de Europa. .
El ruiseñor en su estrofa,
Con lírico delirio filosofa
La infinitud de los cielos azules.
Todo el billón de plata
De la luna, enriquece su serenata;
Las selvas del Paraíso
Se desgajan en coronas,
Y surgen en la atmósfera de nacarado Dicho de un color o del brillo: Que tiene irisaciones, como el nácar. viso
Donde flota un Beethoven indeciso—
Témeles y Veronas…

El tigre que en el ramaje atenúa
Su terciopelo negro y gualdo
Y su mirada hipócrita como una ganzúa Persona que tiene arte o maña para sonsacar a otra su secreto. ;
El búho con sus ojos de caldo;
Los lobos de agudos rostros judiciales,
La democracia de los chacales—
Clientes son de tu luz serena.
Y no es justo olvidar a la oblicua hiena.

Los viajeros.
Que en contrabando de balsámicas valijas
Llegan de los imperios extranjeros,
Certificando latitudes con sus sortijas
Y su tez de tabaco o de aceituna,
Qué bien cuentan en sus convincentes rodillas.
Aquellas maravillas
De elefantes budistas que adoran a la luna
Paseando su estirpe obesa
Entre brezos extraños,
Mensuran la dehesa
Con sonámbulo andar los rebaños.

Crepitan Producir sonidos repetidos, rápidos y secos, como el de la sal en el fuego. con sonoro desasosiego
Las cigarras que tuesta el Amor en su fuego.

Las crasas Grueso, gordo. Graso, untuoso. ocas,
Regocijo de la granja,
Al borde de su zanja
Gritan como colegialas locas
Que ven pasar un hombre malo…
Y su anárquico laberinto,
Anuncia al Senado extinto
El ancestral espanto galo.

Luna elegante en el nocturno balcón del Este;
Luna de azúcar en la taza de luz celeste;
Luna heráldica Arte del blasón. en campo de azur Color heráldico que en pintura se representa con el azul oscuro y en el grabado por medio de líneas horizontales muy espesas. o de sinople
Yo seré el novel paladín Caballero fuerte y valeroso que, voluntario en la guerra, se distingue por sus hazañas. que acople
En tu «tabla de expectación».
Las lises y quimeras de su blasón.

La joven que aguarda una cita, con mudo
Fervor, en que hay vizcos agüeros, te implora;
Y si no llora,
Es porque sus polvos no se le hagan engrudo 1. Masa comúnmente hecha con harina o almidón que se cuece en agua, y sirve para pegar papeles y otras cosas ligeras.
2.Cola de pegar.
.
Aunque el estricto canesú Cuerpo de vestido de mujer corto y sin mangas. es buen escudo,
Desde que el novio no trepará la reja.
Su timidez de corza Mamífero rumiante de la familia de los cérvidos, algo mayor que la cabra, rabón y de color gris rojizo, que tiene las cuernas pequeñas, verrugosas y ahorquilladas hacia la punta.
Se complugo 1.Dicho de una persona: Acceder a lo que otra desea y puede serle útil o agradable.
2.Causar a alguien satisfacción, placer o agrado.
en poner bien pareja
La más íntima alforza 1.Pliegue o doblez que se hace en ciertas prendas como adorno o para acortarlas y poderlas alargar cuando sea necesario.
2.Costurón, cicatriz, grieta.
.
Con sus ruedos apenas se atreve la brisa,
Ni el Ángel de la Guarda conoce su camisa,
Y su batón de ceremonia
Cae en pliegues tan dóricos, que amonesta
Con una austeridad lacedemonia.

Ella que tan zumbona y apuesta,
Con malicias que más bien son recatos,
Luce al sol popular de los días de fiesta
El charol de sus ojos y sus zapatos;
Bajo aquel ambiguo cielo
Se abisma casi extática,
En la diafanidad 1.Dicho de un cuerpo: Que deja pasar a su través la luz casi en su totalidad.
2.Dicho de un espacio: Despejado, o que carece de obstáculos o separaciones.
demasiado aromática
De su pañuelo.
Pobre niña, víctima de la felona noche,
¡De qué le sirvió tanto pundonoroso Que incluye en sí pundonor o lo causa. broche!

Mientras padece en su erótico crucifijo
Hasta las heces el amor humano,
Ahoga su ¡ay! soprano
Un gallo anacrónico del distante cortijo.

En tanto, mi atención perseverante
Como un camino real, persigue, oh luna,
Tu teorema importante.
Y en metáfora oportuna
Eres el ebúrneo mingo.
Que busca por el cielo, mi billar del Domingo,
No se qué carambolas 1.Fruto del carambolo, del tamaño de un huevo de gallina, amarillo y de sabor agrio, que contiene pepitas en cuatro celdillas.
2. Enredo, embuste o trampa para alucinar y burlar a alguien.
de esplín Melancolía, tedio de la vida. y de fortuna.

Solloza el mudo de la aldea,
Y una rana burbujea
Cristalinamente en su laguna.

Para llegar a tu gélida alcoba
En mi Pegaso de alas incompletas.
Me sirvieron de estafetas Oficina donde se reciben cartas para llevarlas al correo general.
Las brujas con sus palos de escoba.

Á través de páramos sin ventura,
Paseas tu porosa estructura
De hueso fósil, y tus poros son mares
Que en la aridez de sus riberas.
Parecen maxilares
De calaveras.

Deleznada Deslizarse, resbalarse. por siglos de intemperie, tu roca
Se desintegra en bloques de tapioca Fécula blanca y granulada que se extrae de la raíz de la mandioca, y se usa para sopa. ,
Bajo los fuegos ustorios
Del Sol que te martiriza,
Sofocados en desolada ceniza,
Playas de celuloide son tus territorios.

Vigilan tu soledad
Montes cuyo vértigo es la eternidad.

El color muere en tu absoluto albinismo,
Y a pesar de la interna carcoma 1.Preocupación grave y continua que mortifica y consume a quien la tiene.
2.Insecto coleóptero del que existen diversas especies, muy pequeño y de color oscuro, cuyas larvas roen y taladran la madera produciendo a veces un ruido perceptible.

Que socava en tu seno un abismo.
Todo es en ti inmóvil como un axioma Proposición tan clara y evidente que se admite sin demostración. .

El residuo alcalino
De tu aire, en que en un cometa
Entró como un fósforo en una probeta Tubo de cristal, con pie o sin él, cerrado por un extremo y destinado a contener líquidos o gases.
De alcohol superfino;
Carámbanos de azogue 1.Nave que se destinaba al transporte de azogue de España a América.
2.Plaza de algún pueblo, donde se tiene el trato y comercio público.

en absurdo aplomo;
Vidrios sempiternos Que durará siempre; que, habiendo tenido principio, no tendrá fin. , llagas de bromo;
Silencio inexpugnable Que no se puede tomar o conquistar por las armas. ,
Y como paradójica dendrita,
La huella de un prehistórico selenita
En un puñado de yeso estable.

Mas ya dejan de estregar los grillos
Sus agrios esmeriles,
Y suena en los pensiles Pendiente o colgado en el aire.
La cristalería de los pajarillos.
Y la Luna que en su halo de ópalo Mineral silíceo con algo de agua, lustre resinoso, traslúcido u opaco, duro, pero quebradizo y de colores diversos. se engarza,
Bajo una batería de telescopios,
Como una garza
Que escopetean cazadores impropios,
Cae al mar de cabeza
Entre su plumazón de reflejos;
Pero tan lejos.
Que no cobrarán la pieza.

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