14 mejores Poemas Eróticos

We chose this selection of poems from diverse voices as an opportunity for you to find your story or live through theirs.

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1.

Incendio
(Alma número 12)
de César Brandon

Tú: escalofríos; tú, escalando mi espalda con tus dedos; tú, trepando los poros Espacio que hay entre las moléculas de los cuerpos. de mi ser… y los de mi piel también.

Tú: accidente; tus manos tocando mis rodillas; tus labios, chocando con cada una de mis curvas. Tu lengua a oscuras en mi cuerpo, sin miedo a caer en mi ombligo, o a perderse en el fondo de mi corazón.

Tú: deshielo; tus dientes en mi cuello mordiéndome un beso; tú, haciendo tuyos mis pechos y mi pecho: agitando mi respiración. Tu aliento empañando cada kilómetro de mi cuerpo. Te conoces a la perfección mis atajos Senda o lugar por donde se abrevia el camino. … pero siempre has sido de elegir el camino más largo; de hacerme esperar, de convulsionar mi cuerpo besándome desde el final hasta el principio de mis piernas. En fin: tus dedos en mi vagina haciéndome pensar que soy la responsable del calentamiento global.

Tú: fuego; nunca pensé que un incendio en mi piel sería tan húmedo… nunca pensé que tendría tantas ganas de quemarme.

2.

Yo admiraba tus manos
de Carmen Matute

Yo miraba tus manos
e inventaba historias
de aleteos
sobre mis pechos,
de roces suavísimos
entre mis muslos.
Al instante
pétalos Hoja transformada, por lo común de bellos colores, que forma parte de la corola de la flor. y plumas acudían
en una lluvia inesperada
a mojarme los sentidos.
Aprendí así a estar
eternamente
sedienta de panales,
mientras
miraba yo tus manos.
Encabritado Hacer que un caballo se empine, afirmándose sobre los pies y levantando las manos.
mi deseo se enredaba
entre tus dedos
mientras un mar tibio
me bañaba
en un amanecer sin viento.

3.

Erótico Neruda
de Carlos Serrano

Me gustas cuando tiemblas porque estás como intacta
y me adentro en tus sueños y mi voz te desborda Salir de los bordes, derramarse .
Parece que penetren hormigas por tu cuerpo
y parece que el aire te quitase la ropa.

Como todas las rosas con el fuego te turbas,
te sujeta la tierra y mi aroma te agita.
Fiera Animal salvaje o agresivo. conmovida, pareces una rosa
y parece que mi tacto entibia tus espinas.

Me gustas si jadeas Respirar anhelosamente por efecto de algún trabajo o ejercicio impetuoso. cuando voy a besarte,
fiera contenida, así como con miedo
y sientes que me acerco y tu corazón late,
déjame derramarte en la boca un infierno.

Déjame que te amague Gesto que indica la intención de hacer algo. con mi frutal saliva.
Cólera silenciosa, gemido suplicante,
en tu falda entreabierta Abrir un poco o a medias una puerta, ventana, postigo, etc. te abrasas y tiritas,
dejemos nuestros labios húmedos acecharse Observar, aguardar cautelosamente con algún propósito. .

Me gustas cuando tiemblas porque estás como intacta
y yo aumento en tus ojos y tu rostro en los míos.
Parece amordazarte Impedir hablar o expresarse libremente, mediante coacción. el sudor del silencio
y parece tu cuello desnudar mi mordisco.

4.

Andar tu cuerpo
de Leafar Anidem

Cierra los ojos mientras mis manos conocen tu cuerpo, tus latidos aumentan pero tranquila aún no he llegado donde ellas quieren llegar mientras mis labios chocan con tus pezones rosados ardientes y tú cuerpo dobla la sensualidad en la cama mis manos aún están allí andando todo tu cuerpo ardiente.
Gimes de pasión mientras mi deleita Producir deleite. el sabor a vainilla que habita en tu piel, calma no abras los ojos por favor deja que termine mi rito mis dedos llegaron donde querían llegar siente como frotan tu clítoris mientras endurece y tus gemidos me llenan de placer, placer que luego se ahogan en mis labios y entre mis dedos estallase.

5.

Derroche del espíritu en vergüenza
de William Shakespeare

Derroche del espíritu en vergüenza
la lujuria es en acto, y hasta el acto perjura Que quebranta maliciosamente el juramento que ha hecho. ,
sanguinaria, traidora,
salvaje, extrema, cruel y ruda:

despreciada no bien se la disfruta,
sin mesura Gravedad y compostura en la actitud y el semblante. anhelada, y ya alcanzada,
odiada sin mesura, cual un cebo
que desquicia Desencajar o sacar de quicio algo. al incauto Ingenuo, cándido, que no tiene malicia. que lo traga.

Desquicio los suspiros, los abrazos,
los gemidos del antes y el durante,
júbilo Viva alegría, y especialmente la que se manifiesta con signos exteriores. al gozar, después penuria,
promesa de alegría, luego un sueño.

Lo saben todos, pero nadie sabe
cerrar el cielo que lleva hasta ese infierno.

6.

Ángel perversa
de Germán A Barrios Leal

Cerca de mi estás, prohibida
deseada, a mi alcance,
te insinúas, te ofreces con gestos provocativos,
a mis ojos, a mis deseos ocultos.

A mi lujuria dormida, escondida en los genes,
te miro, pido tu cuerpo maduro como fruta
que al morderla deja mi boca encarnada.

Te imagino horizontal en mi cobijo Lugar en el que se cobija alguien o algo. felino
y mis garras acariciándote, desgarrando tu intimidad.

Te estoy amando, como tú quieres, eres perfecta
quema tu piel, tu sangre arde, tú lo sabes.

Tu cuerpo gime, llora de placer, de amor,
cerca de mi estás, como ángel perversa
victoriosa o vencida, risueña De aspecto deleitable, o capaz, por alguna circunstancia, de infundir gozo o alegría. , codiciada y maligna.

7.

Placer
de Jesus Fariña

Necesito tocarte y que tu me toques, que sientas el consuelo de mi miembro entre tus piernas, húmeda te pones y juntos llegamos al cielo. Me pides a gritos que sea tu compañía, cuando solo quieres consuelo y dolor placentero, te penetro y mas húmeda estas pidiendo que no pare, a punto de explotar estoy, cuando solo con tu gemir te lleno de mi semen y de mis deseos de seguir, me arañas Raspar, rasgar, herir ligeramente la piel con las uñas o con un objeto cortante o punzante. la espalda y me aprietas con tus piernas, dejando me encerrado en la cárcel con tus venas. Quieres mas de mi, me agarras el miembro y lo aprietas, lo saboreas una y otra vez, dándome placer, quieres volver a fusionar nuestras almas en un solo deseo, pasión, satisfacción y el amor queda olvidado. Eres una mujer total y entera, no me importa tu pasado, mientras tu futuro sea que busquemos el placer juntos.

8.

Amantes
de Germán A Barrios Leal

Casi al amanecer
entre sombras,
el débil rayo
de la tormenta
iluminó tu desnudez,
fue provocación,
fue tu piel desnuda
que incitó.
la somnolienta Que tiene o denota sueño. naturaleza
a despertar,
respondiendo al corazón,
el tiempo detenido
fue testigo mudo,
del abrazo de amantes,
de amor repentino,
placentero, prohibido,
de sentimientos compartidos
de entrega total,
que solo los amantes
saben guardar en secreto.

9.

Sitio
de Jaime Torres Bodet

Penetro al fin en ti,
mujer desmantelada.
que -al terminar el sitio-
ya sólo custodiaban
monótonos tambores
y trémulas Dicho de una cosa: Que tiene un movimiento o agitación semejante al temblor; como la luz de una vela. estatuas.

Penetro en ti, por fin.
Y, entre la luz delgada
que filtran, por momentos,
estrellas y palabras,
encuentro a cada paso
que doy sobre los fríos
peldaños Cada una de las partes de un tramo de escalera que sirven para subir o bajar por ella. que conducen
al centro de tu alma
-un cuerpo junto a otro-
cien horas derrotadas.

Me inclino… Una por una
las reconozco, a tientas.
Contra una jaula exacta
en ésta, oscuramente,
un ruiseñor Ave del orden de las paseriformes, común en España, de unos 16 cm de largo, con plumaje de color pardo rojizo, más oscuro en el lomo y la cabeza que en la cola y el pecho, y gris claro en el vientre. estuvo
rompiéndose las alas.
En ésa… No sé ya
lo que en esa existencia
moría o principiaba Comenzar, dar principio a algo. :
esquivas formas truncas Quitar a alguien las ilusiones o esperanzas. ,
presencias instantáneas,
deseos incompletos,
dichas decapitadas…

10.

Fantasía
Anónimo

En tus brazos me adormezco.
Siento tu tibia piel, el roce de tus senos en mi espalda.
Tus manos acarician mi pecho mientras tus labios besan mi cuello.
Me exploran tus manos. Las siento haciendo presa de mi sexo.
Lo acaricias….
lo aprietas….
sientes como se endurece en tu mano.
Me giro cara a cara para besar tus labios.
Tu mano no para de masturbarme mientras nuestras lenguas se funden entre nuestra humeda saliva.
Siento tus dedos en mi pene….
arriba y abajo….
recreándose en el glande….
acallas Hacer callar. mis gemidos con tu boca mientras mis dedos acarician tus pechos…
Te pido que no pares, quiero llenar tu mano de mi tibio semen…
y aumentas el ritmo mientras con la otra mano acaricias mis huevos y sientes como se contraen apunto de expulsar mi leche….
y te la doy…
Entre gemidos me vacío en tu mano….
mientras nuestras bocas se besan en un profundo e intenso beso…

11.

Un momento
estoy solo;
tu allá abajo
de Tomás Segovia

Un momento estoy solo: tú allá abajo
te ajetreas en torno de mi cosa,
delicada y voraz, dulce y fogosa,
embebida Dicho de un cuerpo sólido: Absorber a otro líquido. en tu trémulo Que tiembla. trabajo.

Toda fervor Entusiasmo o ardor con que se hace algo. y beso y agasajo
toda salivas suaves y jugosa
calentura carnal, abres la rosa
de los vientos de vértigo en que viajo.

Mas la brecha entre el goce y la demencia,
a medida que apuras la cadencia Ritmo o repetición de determinados fenómenos, como sonidos o movimientos, que se suceden con cierta regularidad. , intolerablemente me disloca,

y al fin me rompe, y soy ya puro embate,
y un yo sin mí ya tuyo a ciegas late
gestándose la noche de tu boca.

12.

Campo de Batalla
de Rafael Alberti

Nace en las ingles un calor callado,
como un rumor de espuma silencioso.
Su dura mimbre el tulipán precioso
dobla sin agua, vivo y agotado.

Crece en la sangre un desasosegado Privar de sosiego. ,
urgente pensamiento belicoso.
La exhausta flor perdida en su reposo
rompe su sueño en la raíz mojado.

Salta la tierra y de su entraña pierde
savia, veneno y alameda verde.
Palpita, cruje, azota, empuja, estalla.

La vida hiende vida en plena vida.
Y aunque la muerte gane la partida,
todo es un campo alegre de batalla.

13.

Tránsitos
de Emilio Prados

¡Qué bien te siento bajar!
¡qué despacio vas entrando
caliente, viva, en mi cuerpo,
desde ti misma manando Dicho de un líquido: Brotar o salir.
igual que una fuente, ardiendo!

Contigo por ti has llegado
escondida bajo el viento,
– desnuda en él -, y en mis párpados
terminas, doble, tu vuelo.
¡Qué caliente estás! Tu brazo
temblando arde ya en mi pecho.

Entera te has derramado
por mis ojos. ya estás dentro
de mi carne, bajo el árbol
de mis pulsos, en su sombra
bajo el sueño:
¡Entera dentro del sueño!
¡Qué certera Diestro y seguro en tirar. en mi descanso
dominas al fin tu reino!

… Pero yo me salvo, salto,
libre fuera de mí, escapo
por mi sangre, me liberto,
y a ti filtrándome Hacer pasar algo por un filtro. mágico,
vuelvo a dejarte en el viento
otra vez sola, buscando
nueva prisión a tu cuerpo.

14.

La bailarina de los pies desnudos
de Rubén Darío

Iba, en un paso rítmico y felino
a avances dulces, ágiles o rudos,
con algo de animal y de divino
la bailarina de los pies desnudos.

Su falda era la falda de las rosas,
en sus pechos había dos escudos…
Constelada Estrellado, lleno de estrellas. de casos y de cosas…
La bailarina de los pies desnudos.

Bajaban mil deleites Placer sensual. de los senos
hacia la perla hundida del ombligo,
e iniciaban propósitos obscenos
azúcares de fresa y miel de higo.

A un lado de la silla gestatoria Que ha de llevarse en brazos.
estaban mis bufones y mis mudos…
¡Y era toda Selene y Anactoria
la bailarina de los pies desnudos!

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